La tecnología psicogénica que está revolucionando la gestión de los RRHH - Jacobson, Steinberg & Goldman
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Sep 16 2017

La tecnología psicogénica que está revolucionando la gestión de los RRHH

Cuando desarrollamos la técnica ADNe nos tuvimos que basar en “algo” que ya estuviera validado y globalmente aceptado. Por ello, estuvimos tentados de utilizar la Inteligencia Emocional de Daniel Goleman, pero la ausencia de precisión en sus conceptos nos llevó a abandonar la idea. Entonces, pensamos que las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner sí poseían una definición concreta ya que enumeraba dichas inteligencias además de ofrecer una explicación y más de dos especificaciones al respecto.

Le comento que para nuestro asombro, detectamos que los postulados de Goleman eran seguidos por una multitud encantada que se contorneaba como una obediente cobra al escuchar esos sonidos tan sugerentes, mientras que la teoría de Gardner era discutida hasta la saciedad con argumentos como los que a continuación citamos…

  • Gardner no está interesado en profundizar y expandir el concepto de inteligencia, sino que prefiere negar por completo el concepto tradicional de inteligencia, utilizándola cuando en realidad quiere referirse a “habilidades” o “aptitudes”; además, el criterio de selección y aplicación de Gardner no parte de una investigación científica sino de un criterio subjetivo y arbitrario.
  • Gardner jamás ha elaborado un test para medir y evaluar las inteligencias múltiples, sobre el cual se soporte su teoría. “Sería muy deseable que existiera un algoritmo capaz de evaluar las múltiples inteligencias, lo que permitiría a los evaluadores detectar qué candidatos destacan en cada una de las posibles inteligencias”.

Aquí es donde nosotros nos bajamos de esta emocionante montaña rusa… y pensando que poseíamos los suficientes conocimientos al respecto, nos atrevimos a definir dicho algoritmo… El ADNe.

Una vez decididos a realizar nuestro trabajo, paradójicamente no trabajamos sobre dichas inteligencias de Gardner, sino que dimos un rodeo por la psicología humanística de Abraham Maslow para aterrizar suavemente sobre el Análisis Transaccional del psiquiatra Eric Leonard Bernstein (Eric Berne para los menos amigos). En este viaje, nos encontramos con su famoso “PAN”; pero lo que verdaderamente nos interesaba era el contenido del “bocadillo”; en concreto, su desglose de los 7 estadios o registros que le daban ese exquisito sabor para algunos paladares bien adiestrados en la “cocina” de la Teoría de los Juegos.

Una vez estudiamos y analizamos la carga emocional de dichos registros, nos quedaba un trabajo muy complicado. Debíamos encontrar una relación entre los estadios que van configurando el comportamiento y una explicación medianamente científica, igualmente ya validada.

En esto último nos ayudó mucho Eric Kandel (Nobel en medicina y fisiología 2000), quien estudió, entre otras muchas cosas, el aprendizaje asumido por un caracol marino (Aplysia Californica) en base a su sistema neuromodulador. También nos echaron una mano la pareja de moda en los temas relacionados con la neurotransmisión y el comportamiento… Montag y Reuter. Así, también revisamos trabajos y artículos de Greengard, Clonninger, Ramón y Cajal, Schwartz, etc… Además de contar con la opinión de diferentes psiquiatras, psicólogos, genetistas y biotecnólogos algo más cercanos… en tiempo y en espacio. Unos de acuerdo y otros, totalmente enfrentados… siendo éstos últimos de los que más hemos aprendido.

De esta manera hemos podido contemplar cómo estos 7 registros no actúan en solitario sino totalmente asignados a un resultado forzosamente colectivo, en base a un número indeterminado de combinaciones y oscilaciones que permiten que cada cual sea único y a la vez coincidente en una frecuencia concreta. Así mismo, hemos aprendido que la expresión génica es determinante (no tanto el ADN como el ARN) en el modelo comportamental, a la vez que para no discutir demasiado, lo barnizamos con la dosis ambiental necesaria para darle sentido a la todavía desconocida expresión epigenética.

Así mismo y lejos de “bulos” sobre los neurotransmisores, recientes estudios nos indican que su liberación, recaptación, inhibición y recepción da significado a lo que sentimos emocionalmente. Tenga usted en cuenta que hablamos de 4 variables dinámicas (liberación, recaptación, inhibición y recepción) que trabajan en diferentes direcciones, con variable intensidad, en diversas áreas y con un potencial de acción que se va modulando a medida que se generan sinapsis en base a la apertura y/o cierre de los canales iónicos que actúan en neuronas heterogéneas, aportando miles de millones de combinaciones diferentes. Por ello, cuando se dice que una persona feliz libera Oxitocina, nos encontramos ante un escenario tan reduccionista como preocupante.

Siendo conocedores de lo poco que sabemos del funcionamiento sináptico, intentamos replicar su modelo a la hora de tabular las respuestas de este test que pertenece a una nueva generación. Este test es el primero de los denominados “psicogénicos” y ya le digo que no será el último. ¿Sus características? las iremos viendo… pero una de ellas es que con 1 sólo test se abarca un amplísimo espectro de aplicaciones; lo opuesto a los test de la anterior generación que sorprendentemente se siguen utilizando hoy en día bajo renovadas licencias dominadas por el mundo editorial (1920-1960). Pero como le digo… las iremos viendo.

En nuestras investigaciones hemos podido observar que Eric Berne (E. Bernstein, 1910-1970) ya intuyó esa búsqueda constante del equilibrio dinámico neuromodulador en las transacciones entre registros o estadios del “Yo” (Self).

Definió, entre muchas otras cosas, que un comportamiento de Padre Crítico es un excelente “papel secante” ante un Niño Rebelde y un buen “inhibidor” de un Niño Pequeño Profesor. Así mismo, también supimos que recurriendo al Padre Protector, los Niños Naturales aparecían por doquier y así… más y más relaciones que en vez de ser lineales se convierten en constantes bucles dotados de múltiples intensidades. De ahí que la tabulación de las respuestas del test ADNe no se relacionen con sumas y restas, sino que determinan que unas respuestas anulen a otras… y otras incrementen el resultado de las primeras. Así mismo, también nos percatamos que esta sistemática era muy similar (salvando las lógicas distancias) a la ejercida en determinadas sinapsis simples; y que aumentando las revoluciones de este “disco”, la música sonaba prácticamente igual.

Por ello, la asignación algorítmica (le confieso que esta es la parte más criticada y delicada pero también la que más curiosidad despierta) que realizamos para determinar una emoción de las más de 36.900 millones que secuenciamos, es la que interpretamos que se asigna a un determinado nivel neuromodulador combinado.

Sabemos que queda mucho camino por recorrer, sin descartar la posibilidad de estar totalmente equivocados pero hasta hoy, hemos encontrado tanto entusiasmo como escepticismo; tanta pasión como miedo; lo cual nos invita a seguir en este camino ya iniciado por otros y que seguramente no concluiremos nosotros.

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